INMUNOFENOTIPO. GENERALIDADES.
La
citometría de flujo es una técnica que permite un análisis celular multiparamétrico
de forma rápida, sensible y específica. La disponibilidad de amplios
paneles de reactivos de gran calidad facilita la aplicación de este método
analítico en el diagnóstico, clasificación, evaluación pronóstica, y valoración
de enfermedad mínima residual. La citometría de flujo permite el análisis
de un gran número de células (habitualmente entre 10,000 células por muestra,
y más de un millón en los estudios de enfermedad mínima residual). La aplicación
de la citometría de flujo al análisis celular permite conocer aspectos físicos
de la célula (tamaño y complejidad) y determinar la presencia o ausencia de
determinados antígenos (habitualmente entre 3 y 4) en los diferentes compartimentos
celulares (superficie celular, citoplasma, mitocondria, núcleo) lo que contribuye
a aumentar tanto la especifidad como la sensibilidad de la prueba. Esto ha
determinado que en estos momentos la citometría de flujo sea una herramienta
básica para el estudio de las hemopatías malignas. Su aplicación permite una
correcta clasificación de la gran mayoría de las leucemias, el conocimiento
de la hematopoyesis normal definiendo patrones fenotípicos de normalidad y
fenotipos aberrantes leucémicos que permitirán dada la utilización de terapias
cada vez más eficaces el seguimiento sensible de la respuesta al tratamiento
y el diseño de esquemas terapéuticos en función de este seguimiento (detección
de enfermedad residual mínima), la detección de células raras o células presentes
en un porcentaje muy bajo (mastocitos, células dendríticas), el análisis de
genes supresores de tumores (p53), el estudio
del ciclo celular y de las proteínas relacionadas
con el mismo (ciclinas y quinasas dependientes
de ciclinas), y el estudio de apoptosis (cuantificación de células en apoptosis
-Apo 2.7, anexina-V-, proteínas relacionadas
con apoptosis -bcl-2, bax, Mcl-1, bcl-xs, bcl-xl,
survivina-, caspasas). La utilización de
triples y cuádruples marcajes antigénicos (combinación de anticuerpos monoclonales
conjugados con diferentes fluorocromos) nos permite que todo lo anteriormente
expuesto sea analizado en las células que específicamente queremos analizar
sin necesidad de utilizar métodos de separación celular que conllevan un consumo
de tiempo y una sobrecarga de trabajo en el laboratorio y que en ocasiones
dan lugar a la pérdida de células de interés. Estos procedimientos directos,
sin separación celular, permiten una cuantificación adecuada de las poblaciones
presentes en la muestra, y minimizan las posibles modificaciones en la expresión
antigénica. (www.citometriadeflujo.com)
Desde un
punto de vista diagnóstico, su utilización permite como dijimos anteriormente
una correcta clasificación de la neoplasia en más del 90% de los casos. Para
ello nos basamos en el concepto de definición de línea celular utilizando
anticuerpos monoclonales dirigidos frente a antígenos específicos de línea:
CD79a citoplásmico y CD19 para la definición de línea linfoide B; CD3 citoplásmico
para la definición de línea linfoide T y Mieloperoxidasa (MPO) para la definición
de línea mieloide. La utilización posterior de una batería más amplia de anticuerpos
monoclonales permite establecer una subclasificación de las leucemias en ocasiones
con implicaciones terapéuticas (M3, LAL línea B madura).(www.citometriadeflujo.com)
La aplicación
de la citometría de flujo en el estudio de las neoplasias hematológicas es una
práctica médica ampliamente aceptada. Su utilidad tiene claras implicaciones
diagnósticas y de clasificación de las neoplasias, en determinados casos pronósticas
y nos permite un seguimiento más sensible de estas neoplasias hematológicas.
Igualmente podemos detectar subpoblaciones leucémicas resistentes in vitro a
fármacos, y finalmente podemos aproximar determinadas alteraciones moleculares
en función de la presencia o ausencia de determinados antígenos, algunos de
ellos proteínas quiméricas resultantes de la fusión de determinados genes. (www.citometriadeflujo.com)
Dentro
de la patología linfoide, la detección del antígeno intranuclear transferasa
terminal o TdT nos permite diferenciar las leucemias agudas linfoblásticas
(TdT+, salvo raras excepciones) de los síndromes linfoproliferativos crónicos
(TdT -). (www.citometriadeflujo.com)

El
estudio de la expresión de cadenas ligeras
(Kappa y Lambda) en los linfocitos B permite definir patrones de clonalidad.
En condiciones normales los linfocitos B maduros de los órganos linfoides expresan
de forma excluyente cadena ligera Kappa y cadena ligera Lambda con una relación
próxima a 2/1. El conocimiento de esta relación ha permitido definir conceptos
como: 1) expansión B policlonal con una relación Kappa/Lambda adecuada como
ocurre en las mujeres fumadoras HLA-Dr7+ y con una configuración policlonal
del gen que codifica la cadena pesada de la inmunoglobulina; 2) expansión B
con restricción de cadena ligera Kappa o Lambda, como ocurre en los síndromes
linfoproliferativos crónicos B. En citometría de flujo se define la restricción
de cadena ligera Kappa cuando la relación Kappa/Lambda es igual o superior de
10/1, o restricción de cadena ligera Lambda cuando la relación Lambda/Kappa
es superior de 3/1. Los linfocitos B maduros por definición expresan cadena
ligera, kappa o lambda, y por tanto también se considera patológico la ausencia
de cadena ligera en linfocitos B circulantes o presentes en los órganos linfoides
secundarios. En el estudio inmunofenotípico de médula ósea sí es habitual y
normal encontrar células de línea B que no expresan cadenas ligeras (progenitores
linfoides B, CD10+ en diferente grado de intensidad). (www.citometriadeflujo.com)


Por
último también es posible mediante citometría de flujo valorar la intensidad
de expresión de la cadena ligera, definiendo patrones de intensidad característicos
en ocasiones de determinadas patologías como la LLC-B con una expresión débil
de cadena ligera. En el estudio de la patología T, el estudio del repertorio
TCR mediante anticuerpos monoclonales y citometría de flujo, aunque incipientemente,
está ofreciendo resultados satisfactorios en la detección de poblaciones T clonales.
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Además
de la definición de línea celular y de la detección de restricción de cadena
ligera en el linfocito B y restricción TCR en el linfocito T, la presencia de
determinados patrones fenotípicos en un contexto biológico determinado
(citología, citogenética y biología molecular) colabora a la clasificación de
las diferentes neoplasias hematológicas: por ejemplo la expresión de CD5, CD23,
y expresión débil o negativa de CD79b y cadenas ligeras en linfocitos B ciclina
D1 negativos es característica de la LLC-B; la expresión de CD5, CD79b,
con negatividad de CD23 o expresión heterogénea en linfocitos B generalmente
con restricción de cadena ligera Lambda y ciclina D1+ es característica del
linfoma de la zona del manto; la expresión de CD11c de alta intensidad, CD25,
y CD103 en linfocitos B de mayor complejidad que los linfocitos B maduros normales
de sangre periférica es típica de la tricoleucemia; la expresión de CD38 de
alta intesidad con sobreexpresión de CD56 y negatividad de CD19 en células de
tamaño y complejidad intermedio-alto es característico del mieloma múltiple;
la expresión de CD8, CD56, CD57 y CD3 es característica de la leucemia de linfocitos
grandes granulares de fenotipo T.(www.citometriadeflujo.com)
B)
Asincronismo madurativo: coexistencia de dos o más antígenos no coincidentes
en condiciones normales en una misma célula (por ejemplo, en los linfocitos
B normales de sangre periférica los linfocitos B que expresan CD23 son aquellos
que expresan más CD22, mientras que en la LLC-B es característica la presencia
de CD23 en linfocitos B CD22 negativos; la diferenciación B normal de médula
ósea se caracteriza por una pérdida progresiva del antígeno CD10 junto con
un aumento en la expresión de CD20, existiendo ejemplos de LLA-línea B con
blastos CD10 intensamente positivos con expresión de CD20);
C)
Sobreexpresión antigénica:
presencia de un antígeno existente en condiciones normales pero con una
intensidad mayor (los linfocitos B de sangre periférica expresan de forma
heterogénea el antígeno CD5, mientras que en la LLC-B se observa una sobreexpresión
de dicho antígeno). Estos patrones fenotípicos aberrantes parece que no
están relacionados con un patrón de diferenciación anormal sino que reflejan
un patrón genético anormal presente en estas células leucémicas. El estudio
de estos fenotipos aberrantes permite la detección de poblaciones leucémicas
en más del 80% de las neoplasias hematológicas y con un nivel de sensibilidad
entre 0.01 y 0.001%, próximo al obtenido con otras técnicas más laboriosas,
como la PCR. Aunque la detección de productos de fusión, resultado de traslocaciones
cromosómicas, mediante biología molecular es barata, simple y rápida sólo
un 20-30% de los casos puede seguirse de esta forma. La monitorización del
reordenamiento TCR e IgH es aplicable a más del 90% de la patología linfoide,
pero su realización no es fácil y rápida. El desarrollo de estas técnicas
de detección sensible de enfermedad está permitiendo la elaboración de protocolos
terapéuticos específicos en función del nivel de enfermedad residual, así
como plantear ensayos clínicos de nuevas combinaciones terapéuticas.

(www.citometriadeflujo.com) (www.citometriadeflujo.com)
El conocimiento de la hematopoyesis
normal permite conocer la existencia de fenotipos leucémicos de gran
utilidad para la detección de poblaciones neoplásicas a baja frecuencia, bien
en el diagnóstico o el seguimiento de una neoplasia hematológica. Se definen
tres patrones fenotícos aberrantes: A) Infidelidad de línea: presencia
de un antígenos de una línea celular en una neoplasia de otra línea celular
(por ejemplo expresión de antígenos mieloides en una leucemia aguda linfoblástica
de línea B o T).
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Expresión
de cadenas ligeras sobre ventana en células B (CD19+) en muestras de
médula ósea y sangre periférica.
A. Expresión policlonal en sangre periférica con relación
normal Kappa/Lambda 2/1.
B. Restricción de cadenas Kappa de muy baja densidad en muestra
de sangre periférica de paciente con LLC-B.
C y D. Restricción de cadenas Kappa de intensidades variables
(débil en D y fuerte en C) en muestras de sangre periférica de
pacientes con expresión periférica de LNH-B.
E. Muestra de sangre periférica biclonal con un clon con restricción
de cadena Kappa (rojo) de baja densidad y otro clon con restricción de
cadena Lambda (verde). En azul y negro linfocitos B residuales policlonales
de mayor intensidad que los 2 clones anteriores.
F. Muestra de sangre periférica biclonal con un clon con restricción
de cadena ligera Lambda con expresión débil (rojo) y otro clon
con restricción de cadena ligera también Lambda pero con mayor
interisdad (verde).
G. Muestra de sangre periférica con linfocitos policlonales (azul/verde)
y población clonal con restricción de cadena Lambda de intensidad
moderada en rojo.
H. Muestra de sangre periférica con restricción de cadena
ligera Lambda (verde), ya que la relación Lambda/Kappa es de 7/1.
I. Muestra de médula ósea policlonal con linfocitos B maduros
con expresión de Kappa/Lambda (rojo/verde) y precursores linfoides normales
(sin expresión de cadenas ligeras) con menor intensidad de CD45 y menor
SSC.
J. Muestra de médula ósea con restricción de cadena
ligera Lambda (verde) y precursores linfoides B normales en azul.
K.Muestra de médula ósea con restrición de cadena
ligera Lambda (verde) con relación Lambda/Kappa 4/1. En azul progenitores
linfoides normales.
L. Muestra de sangre periférica con restricción de cadena
ligera Kappa de baja densidad (azul) y población residual policlonal
(rojo/verde).(www.citometriadeflujo.com)
